El problema
Siempre fue introvertida. En clase nunca levantaba la mano.
Cuando se hizo instructora de un software dental, daba todos sus cursos en formato online: no se atrevía a hacerlos en persona.
Le ofrecieron dar una ponencia en la Universidad de Odontología de Barcelona. Se quedó completamente en blanco, con la grabación corriendo. Después de eso, no volvió a aceptar ni una ponencia ni un curso presencial.
En su propia web, vendía formación sin aparecer en los vídeos: solo se veía la pantalla y se oía su voz.








