El problema
En una reunión con mucha gente, llegó su turno de hablar. Tenía claro lo que quería decir. Sin embargo, se bloqueó, se trabó, y la atención de todos la dejó paralizada.
No consiguió expresarse. No reflejó quién era ni el nivel profesional que tenía. Salió frustrada, sintiendo que había desperdiciado ese momento.








