Te consideras tímido
Tienes buenas ideas, pero te cuesta expresarlas. Evitas alzar la voz en grupos grandes, te bloqueas al conocer gente nueva y muchas veces te arrepientes de no haber dicho lo que pensabas.
Te cuesta venderte
Sabes que vales, pero te resulta incómodo hablar de ti. Te presentas con inseguridad, minimizas tus logros y te cuesta que otros vean lo que realmente puedes aportar.
