El problema
En reuniones de trabajo, con amigos, en cualquier conversación con algo en juego llegaba el momento de hablar y algo se atascaba.
Esa fracción de segundo de más hacía que la oportunidad pasase de largo y se quedara con las palabras en la boca.
En ventas, ese coste es directo. Cada reunión comercial que terminaba sin un sí ni un no era una conversación perdida.








