El problema
Pasó seis meses dándole vueltas a su canal estancado sin tomar acción. Cambiaba el guion, probaba formatos, grababa de nuevo. Nada. Mientras tanto veía crecer a su competencia mes tras mes, hasta que un día dejó de mirar el contenido y empezó a mirarse a sí mismo.
Ahí entendió que el problema nunca fue qué decía. Era cómo lo decía.








