El problema
Cada vez que iba a opinar, algo dentro de él le decía “mejor cállate, no te van a hacer caso”. Así que se callaba. Una y otra vez.
Pasó un mes entero fuera de casa para iniciarse en el mundo laboral, saliendo totalmente de su zona de confort.
Ahí afloró de golpe la timidez, el miedo y la poca confianza en sí mismo. De hecho una persona le soltó literalmente que su timidez le estaba costando oportunidades.








