El problema
Aunque dominaba la oratoria profesional y acumulaba cientos de juicios y conferencias, sentía que no lograba llegar a la gente de verdad.
Unir conceptos como “derecho” y “llegar al otro” le parecía imposible.
Aunque dominaba la oratoria profesional y acumulaba cientos de juicios y conferencias, sentía que no lograba llegar a la gente de verdad.
Unir conceptos como “derecho” y “llegar al otro” le parecía imposible.
Habla ante más de 300 personas. Cuando termina, ovación.
Le propusieron un nuevo puesto dentro de la fiscalía que exigía un salto tanto técnico como personal.
Hoy disfruta de sus conferencias, conecta con los demás y en casa también con sus dos hijos adolescentes.
Gemma Martín Peinador vive en Madrid, es madre de dos hijos adolescentes y lleva más de 25 años dedicada al derecho penal como fiscal.
Recientemente, le propusieron un nuevo puesto dentro de la fiscalía, un reto que exigía un salto tanto técnico como personal.
Aunque hablar en público nunca fue un problema, acumula cientos de juicios y conferencias, sentía que faltaba algo.
Veía imposible unir conceptos como derecho y llegar genuinamente a las personas.
El Método ICO le mostró otra forma de hacer las cosas. Hoy Gemma habla desde otro lugar, inspira con cada palabra y se ha convertido en referente dentro y fuera del ámbito jurídico.
“ICO me dio la brújula interior para hablar de otra manera.
Entendí que hablar bien no basta.
Eso me devolvió la calma.”
– Gemma Martín –
¿Por qué eligió ICO?
Tras asumir un nuevo reto profesional dentro de la fiscalía, Gemma comprendió que la comunicación era su herramienta más poderosa, pero que debía llevarla al siguiente nivel.
Buscaba algo más que técnica: quería magnetismo, autenticidad y conexión humana.
Con el Método ICO encontró justo eso. Una formación que unía estrategia, introspección y desarrollo personal y que le permitió descubrir su propio “código invisible” de comunicación.
Hoy entiende que hablar bien no basta: hay que conectar desde la esencia.
Resultados logrados
Logró hablar ante más de 300 personas con aplomo y sin nervios, recibiendo una ovación.
Le propusieron un nuevo puesto dentro de la fiscalía que aceptó.
Ha mejorado su relación con sus hijos adolescentes, aprendiendo a escuchar y comprender mejor.
Mantiene aplomo y serenidad en entornos de alta exigencia profesional
Integra la filosofía del 1 % mejor cada día, reduciendo su tensión en su trabajo y aumentando su excelencia constante.
Hablar desde otro lugar
Descubrió cómo llegar a cualquier audiencia desde otro lugar, no desde la máscara profesional.
Sostener la energía ante auditorios masivos
Aprendió a sostener su energía y hablar ante auditorios de +300 personas con serenidad.
Excelencia consciente
Integra la mejora diaria y constante como filosofía de vida y trabajo (1% cada día).
Conexión humana
Transformó su forma de escuchar y comunicarse con su entorno más cercano, empezando por su familia.