El problema
En su trabajo traduce a números el valor social de los proyectos para que cualquiera lo entienda, y guía a personas con la hipnosis. Pero tratar con su propio equipo se le atragantaba: cada compañero tenía una personalidad muy distinta y no sabía cómo llegar a ellos.
Y hablar en público le parecía imposible. Daba sus presentaciones, pero subirse a un escenario y proyectar la voz ante mucha gente la frenaba. Tenía mucho que aportar, y justo ahí se hacía pequeña.








