El problema
Tres años en el mismo hospital sin que nadie le diera una oportunidad de crecimiento.
Sus propuestas no llegaban a ningún sitio. Y cuando intentó exponer en una reunión un problema de seguridad de sus pacientes, su supervisora lo minimizó a un problema de organización personal.
No sabía cómo hacer para que cuando hablaba, la escucharan y le hicieran caso. Y eso cada vez le pesaba más.








