El problema
De pequeña era curiosa, extrovertida y espontánea. Tras años de adversidad se encerró en sí misma y sufrió soledad impuesta.
No tenía a nadie. Pasó años sin salir los fines de semana. Si salía, era sola o con su hermano.
Sus conversaciones se limitaban a charlas cortas. No tenía a quién llamar para celebraciones.








