El problema
Tenía ideas claras, pero al explicarlas se enredaba y no llegaba al punto.
Le costaba conectar con las personas a las que quería influir.
Hablaba mucho, pero el mensaje no quedaba claro.
Tenía ideas claras, pero al explicarlas se enredaba y no llegaba al punto.
Le costaba conectar con las personas a las que quería influir.
Hablaba mucho, pero el mensaje no quedaba claro.
Hoy se sienta frente a superiores y mantiene conversaciones tranquilas sin nervios.
Pone límites a pie de calle cuando considera necesario imponerlos.
Atrae nuevas personas a su vida y descubre lo que tienen para aportarle.
Alejo, 28 años, vive en Guipúzcoa, País Vasco, y estudia Comercio Internacional. Siempre tuvo ideas y objetivos claros en su mente, pero cuando intentaba explicarlos, todo salía desordenado.
Sabía exactamente qué quería decir y a quién quería llegar, pero sus palabras salían de forma caótica. Hablaba mucho, pero la gente no entendía su mensaje. No había estructura. No había coherencia.
En reuniones con superiores o compañeros de trabajo, sentía que hablaba sin parar pero no llegaba a ningún punto. No sabía cómo organizar mentalmente lo que quería decir antes de abrir la boca. Sus ideas se perdían en un mar de palabras sin orden.
Un día se dio cuenta: "Tengo potencial, pero está completamente desorganizado. Necesito poner orden a esto." Ese día entendió que hablar no era suficiente. Necesitaba estructura mental antes de soltar una palabra.
“Antes hablaba mucho y me perdía.
Ahora me siento frente a mis superiores y mantengo conversaciones tranquilas, con seguridad y claridad. Sé a dónde quiero llegar y cómo decirlo.”
– Alejo León –
¿Por qué eligió ICO?
No buscaba frases bonitas ni trucos para sonar bien. Necesitaba una forma de pensar y estructurar lo que quería decir antes de abrir la boca.
Cuando encontró el Método ICO, vio justo eso: orden mental, claridad y herramientas para comunicar sin perderse, también en situaciones exigentes.
Resultados logrados
Habla con superiores y compañeros con calma y foco, sin irse por las ramas.
Pone límites cuando es necesario, sin tensión ni conflictos innecesarios.
Escucha primero y responde mejor, en lugar de hablar por impulso.
Conecta con nuevas personas y mejora sus relaciones.
Adapta su comunicación según la persona y el contexto. Antes se desvivía por intentar conectar.
Claridad mental
Antes de hablar, define el mensaje y el orden para que se entienda a la primera.
Límites firmes
Aprende a decir que no con calma y respeto, sin justificarse de más.
Escucha activa
Escucha para comprender y responder con intención, no por nervios.
Perfil DISC
Detecta el estilo de la otra persona y ajusta su forma de comunicar.