El problema
Santiago quería ser creador de contenido. Pero grabar un video le daba pánico. Temblores. Sudor. Bloqueo total.
Su peor momento: una profesora le dijo delante de toda la clase: “Tú puedes hacer lo que quieras en la vida. Menos algo que tenga que ver con hablar en público.”
Esa frase lo persiguió durante años.








