El problema
Se sentía invisible. Veía cómo otros influían en las personas sin esfuerzo. Él no lo hacía. Se sentía frustrado.
Su mayor obstáculo era el miedo a la crítica. El juicio ajeno lo frenaba. Cuando hablaba se bloqueaba por falta de fe en sí mismo.
No era capaz de enlazar las ideas que tenía en su mente.








