El problema
Luis tenía claro su problema: la falta de concreción al hablar.. Se enredaba, daba vueltas al hablar y notaba que los demás no le escuchaban.
Luis tiene 21 años, estudia Periodismo en la Universidad Europea de Madrid y es un apasionado del crecimiento personal y la comunicación. Antes de ICO, su principal problema era la concreción: se perdía entre ideas, cambiaba de tema, hablaba de todo y de nada a la vez. Eso provocaba que los demás lo interrumpieran o él sintiera que no lo escuchaban con atención.
En sus propias palabras: “Pasaba del punto A al punto B, al C... me enrollaba. No sabía concretar, y eso me quitaba oportunidades.”
También sentía un bloqueo al hablar con desconocidos, especialmente con mujeres. Pensaba que no tenía por qué acercarse, pero en el fondo era miedo disfrazado de orgullo: el ego hablaba por él.
La comunicación me eliminó todo el ego que me evadía de las oportunidades.
– Luis García –
¿Por qué eligió ICO?
Luis buscaba elevar su comunicación a niveles exponenciales. Quiso trabajar de verdad esta habilidad que, como dice, “te lo puede dar todo o te lo puede quitar todo”.
En ICO descubrió que la comunicación va mucho más allá de vocalizar o usar buenos términos. Tenía un concepto limitado de la comunicación y, tras ICO, todavía no cree cuántas cosas abarca.
Descubrió el poder del silencio estratégico, las preguntas abiertas y, sobre todo, evadir el ego y descubrir las oportunidades que abarca conversar con cualquier persona, hasta con desconocidos. Destaca también el poder de escuchar, como dice Adria: “un buen comunicador se caracteriza, no por hacerse el interesante, sino el interesado”.
Resultados logrados
Mejores calificaciones en trabajos escritos y orales en su carrera como periodista
Participación destacada en debates, foros o presentaciones
Mayor claridad y coherencia en investigaciones
Ha elevado su comunicación a niveles exponenciales.
Ahora tiene una capacidad de comunicación superior, aumentando sus capacidades exponencialmente.
Aplicar el principio de la concreción
Luis pasó de hablar por hablar a decir cosas con valor. Aprendió a ir al grano y a no perder la atención de los demás.
Romper con su ego
De justificarse pensando que no tenía por qué hablar con ciertas personas, pasó a ver cada conversación como una oportunidad de crecimiento y conexión.
Exponerse a lo incómodo
Luis afirma que fuera de su zona de confort es donde más se potencia, y eso fue lo que encontró en ICO.
Vivir el poder de la comunidad
Lo que más valoró fue estar rodeado de personas que no juzgan, que apoyan, que dan feedback desde el corazón. Eso, para él, fue “increíble”.
Si tú también sientes que podrías crecer en todas las áreas con solo mejorar tu comunicación, ICO es tu lugar.